Jeremy Lin. El triunfo de la constancia

 
07/02/2012

Hace unos días, y mientras todo el mundillo NBA pronosticaba quintetos titulares y suplentes de cara al All Star Weekend de Orlando, se disputaba un partido en el Madison Square Garden a priori, sin mucho interés. Los New York Knicks se enfrentaban a los Nets de Nueva Jersey,  ambos equipos  no habían empezado bien la temporada y en el caso de los Knicks las lesiones estaban haciendo mella en el rendimiento del equipo. La noticia saltaba en el último cuarto, los Knicks se imponían gracias los 25 puntos y 7 asistencias de un joven jugador semidesconocido, un tal Jeremy Lin. En palabras de la estrella de los Nets Deron Williams nada más acabar el partido:  Todavía estoy sorprendido por todo lo que ha pasado hoy, estoy tratando de asimilarlo” Esa fue la noche en que empezó todo.

Jeremy Lin nació hace 23 años en Palo Alto, una pequeña localidad en el soleado estado de California. Palo Alto, así como el Condado de Santa Clara y por extensión la ciudad de San Francisco son áreas con una tradicional presencia de inmigración procedente de Asia, especialmente China, Taiwán y Vietnam. Se trata de comunidades que tienen su origen hace más de un siglo. Durante el periodo de industrialización tras la Guerra de Secesión, a partir de 1865 se produjo una arribada masiva de inmigrantes asiáticos que fueron empleados como mano de obra barata en la construcción del ferrocarril que debería vertebrar comercialmente a los nuevos Estados Unidos de América.

La tradicional habilidad emprendedora asiática y su fuerte espíritu de comunidad hizo el resto. En pocos años el estado de California ya era conocido como uno de los principales puntos de absorción de inmigrantes procedentes de Asia en el nuevo imperio Norteamericano, el país de las oportunidades.

En este entorno el  joven Jeremy Lin comienza a dar sus primeros pasos como deportista dando muy pronto detalles de de ser un jugador diferente. Con 16 años mide 1’83, una altura nada desdeñable especialmente para un chico de origen asiático, su entorno le anima a practicar baloncesto en High School.  Lin guía en su primer año de instituto al Palo Alto High School al título estatal de la División II de la Federación Interescolar de California. Finaliza con buenos números, pero ninguna Universidad se decide a becarlo para su equipo de baloncesto.

Ningún entrenador ve en él cualidades suficientes como competir en el físico campeonato universitario norteamericano, pero Lin no se desmoraliza, su sueño ya es jugar en la NBA, y lo intentará todo para lograrlo.

Consciente de los prejuicios del ¨establishment¨ baloncestístico para con él, decide aplicarse en los estudios y logra unas calificaciones muy por encima de la media que le abren las puertas de la prestigiosa Universidad de Harvard. Sus padres se muestran exultantes en la pequeña comunidad de Palo Alto, el joven Jeremy estudiará  ciencias económicas. Lin está contento porque seguirá jugando a baloncesto dentro del prestigioso programa deportivo de Harvard, jugará con los Crimson, un histórico equipo dentro del ámbito universitario eso sí, venido un poco amenos en los últimos años.

El primer año en los Crimson es duro para Lin sobretodo en el aspecto físico, pero pronto empieza a dar muestras de una inteligencia táctica por encima de la media.  Anota con facilidad y acaba su periodo universitario con unas medias de 16 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes por partido, siendo nominado para el premio “Bob Cousy”, uno de los más prestigiosos galardones  de la NCAA.

Jeremy finaliza sus estudios superiores graduándose en económicas  y se inscribe en el Draft del 2010. El mundo de la ortodoxia baloncestística sin embargo seguía dándole la espalda y ningún equipo lo selecciona ni en primera ni en segunda ronda del draft. Su familia, le anima a centrarse en su carrera profesional (ya había recibido varias ofertas laborales de bancos de inversión en San Francisco…) Cuando estaba apunto de abandonar su sueño recibió una llamada de teléfono que sonaba a última oportunidad. Donnie Nelson, hijo del mítico entrenador de la NBA Don “Nelly” Nelson, le dio la oportunidad de disputar con los Dallas Mavericks la liga de verano pre-NBA de las Vegas. Lin siempre ha reconocido públicamente a Nelson como la persona más importante en su carrera deportiva: “Creyó en mi cuando nadie más lo hizo, a él le debo estar jugando con los Knicks hoy en día…”

En cinco partidos de competición en Las Vegas Lin promedio casi 10 puntos por partido, jugando indiferentemente de base o escolta y caracterizándose por una excelente selección de tiro (54,5% de acierto).  Tras estas actuaciones diferentes equipos de la NBA  se muestran interesados en firmarle un contrato, siendo Golden State Warriors el equipo que le permitiría cumplir su sueño de debutar finalmente en la NBA.

A Jeremy Lin sin embargo le cuesta mucho entrar en la rotación de los Warriors en su primera temporada en la liga. No suele disponer de más de 4 o 5 minutos por partido, y la dirección de la franquicia decide cortarlo a finales de 2011. En menos de 24 horas los Rockets de Houston le ofrecen un contrato temporal por tres meses, volviéndole a despedir a los pocos días para liberar su ficha y contratar al dominador pivot Haitiano Samuel Dalembert.

Jeremy Lin, había sido despedido en menos de un mes de dos equipos diferentes de la NBA, circunstancia que en la mayoría de casos puede con la confianza de cualquier joven jugador aspirante a hacerse un hueco en la élite, Lin sin embargo sigue sin darse por vencido, y su agente le informa que los Knicks han abierto un periodo de pruebas de selección de un nuevo base debido las lesiones de Bibby y Baron Davies. Vuela a la gran Manzana y en menos de 48 horas firma un contrato de un año con los históricos Knicks de Nueva York.

Tras un mes de Enero de aclimatación a una ciudad tan especial como New York y sobretodo al peculiar estilo “Correr y anotar” de Mike D’Antoni, Jeremy Lin empieza a disponer de minutos de calidad. Ofrece una alternativa de base diferente a la de Douglas, aportando cosas diferentes al equipo;  circulación de balón y sobretodo una habilidad natural para penetrar a canasta superando a adversarios mucho mas fuertes que él. Últimamente D’Antoni incluso ha experimentado con Lin de escolta tras los problemas físicos de la estrella Carmelo Anthony.

Son sólo los primeros pasos de Lin en la liga, y es evidente que tiene que mejorar su intensidad defensiva si quiere conservar un puesto fijo en la rotación de New York una vez regresen en plenitud jugadores como Baron Davies o Carmelo, pero en la Gran Manzana están entusiasmados con esta inesperada nueva “estrella” que ficharon de la nada. La gerencia de los Knicks ya se ha propuesto potenciar la faceta comercial de su nuevo jugador, tanto como reclamo publicitario para la importantísima comunidad asiática de New York como de cara al exterior, dónde el impacto mediático de la NBA tras la prematura retirada de Yao Ming  se había estancado.

Nadie puede saber hasta donde llegará o si esto es un momento de gloria transitorio, pero cada partido que juegue seguirá marcando el camino a toda esa gente que no se rinde ante los reveses de la vida y que persevera ante las dificultades. Los sueños, a veces, se hacen realidad, lo pueden comprobar cada noche en el Madison Square Garden de Nueva York, Jeremy Lin por fin triunfa en la NBA.





Miguel Gómez-Ibáñez
Periodista y Escritor
Colaborador MotivaGoal
gomezibanezmiguel@gmail.com

Twitter: @Miquelgi

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